Mientras silenciosamente
me hallabaen el éxtasis profundo de mi estudio nocturno,
acompañado de tic-tac
acompasado del momento producido por el reloj,
sentí un enorme vacío que inundaba mi alma,
y casi parecía vagabundo de tu amor.
Exclamé un suspiro,
y declinando la mirada sentí un gran silencio
que me aturdía,
sus notas transitaban apacibles por la estancia,
que impregnaban con su fraganciatodo lo que tocaban.
Frente a un espejo aprecié la profundidad de la noche
y sólo mis pensamientos
cargados de time acompañaron a la cama.
